Despidiendo el Verano

 

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Imagen sacada de web

En arena húmeda que acarició los pies en la calidez de verano

Cuando sol imponente se reflejaba en el agua azul del mar

Donde el cielo era limpio azul celeste,

sin  cortina alguna que ocultara su color,

donde majestuosas gaviotas sobrevolaban el salar del agua

y las rocas imponentes eran visitadas,

no sólo por el reventar de olas alegres,

sino que además,  se paraban sobre ella

tanto observador del inmenso azul

buscando horizonte donde posar la mirada enamorada,

cuan nostálgico que busca en el ocaso a su amor

o lo distingue sobre las olas

en imagen nítida (cual holograma aparecido),

interactuando con los delfines y sirenas

que en la mente de fantasías se crean

cuando el corazón, pide insistente,

crear una postal mágica para guardar el amor

que en ese momento se ha instalado a gobernar

el tiempo de calores veraniegos

que se quedaron sólo hasta el último día de descanso,

en que atardecer fue donde, sobre esa misma arena,

se entregaron las últimas caricias y labios abrazaron,

bajo el fuego que se apoderaba del momento

en que sabían era el último instante

en que podría disfrutarse aquel idilio despertado.

En esa alfombra de granito es donde hoy se dice

 DESPIDIENDO EL VERANO

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UNA MUJER

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Imagen sacada de web

Esos cristales  que desde que recibieron la luz por primera vez, los que hicieron suya cada una de las imágenes que pasaron por ellos. 

Esos cabellos canosos que algún día fueron dóciles y relucientes, los que llevaron trenzas largas donde se colgaron las ilusiones de adolescente, luego se aflojaron al viento para sentir pasar entre ellos el susurro del viento que le traían mensajes de amor de quien ella anhelaba, esa piel que algún día fue clara y lozana, fresca como el rocío de la mañana, esas mejillas que algún día se sonrojaron cuando recibieron el candor de una mirada.

Esas manos que se asieron al pecho de la madre, mientras esos labios vírgenes succionaban el alimento, luego pasó el tiempo y por ellos salieron miles de palabras al viento, otras  se formaron consejos de mujer sabia. Esos labios que alguna vez fueron rosados y tersos, los que besaron mejillas de niños que salieron de su cuerpo, esos labios que se dieron  a  amar y se fueron secando con el tiempo.

Ahora que sus cristales están ya claros, de tanta luz que recibieron y tanto que  vieron.

Los cabellos que ahora están enredados y blancos, mostrando el claro paso de los años.

Esa piel que  se muestra llena de grietas y arrugas, dan conocimiento de una vida de trabajo, dolores y quebrantos, pero denotan un ser fuerte, pues aún tiene el orgullo para mirar de frente.

Esas manos ahora oscuras y con arrugas son las que hicieron ropa, comida, cariños y todo tipo de trabajos.

Esa boca guarda todas las palabras de una historia completa, que incluyen todos los detalles de una vida de muchos quehaceres, alegrías, sinsabores, conversaciones, soledades, amores, desamores; 

Todo ese conjunto es lo que hacen de este ser humano,  UNA MUJER.

LETARGO MENTAL

Letargo mental, flojera extrema.
Los músculos sin fuerzas, atraídos por la gravedad de la tierra, parece que hoy ha  aumentado  esa característica de ella, pues no hay movimiento alguno que haga avanzar las neuronas a cuestas.
Abatimiento mental, hay dragones en puertas, con su abertura dental  aspirando el mundo, exhalando suspiros  y arremete nuevamente  a tragarse la tierra.
La vida reclama accionar rápidamente, despegar al espacio  a resolver los pendientes.

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