Ya somos nuestros

Se rompe el cristal
y al fin te abrazo,
me arrullan tus latidos,
mi desnudez se hunde
en la profundidad
del pozo de tus emociones, la bañas con tu amor
la iluminas con el destello mágico de tu alma,
la templas con tu fortaleza,
la alteras con la sutileza
de tu tacto,
ése que me recorre
con la humedad de seda…
La allanas con la miel
de tus labios,
hasta que estremezco perdiendo la prudencia,
y mis sentidos se convierten en respuestas…
Mis dedos sostienen
tu rostro,
mientras te reflejas
en mi espejo,
dejo que entres en la profundidad de mi existencia,
para que sientas
todo lo que para ti,
allí tengo…
Delineo tu contorno
con la yema de mis dedos, para luego saciar mi sed
con tu sudor y con tus besos…
Mientras me unes
con tu pasión y con dulzura
al fin te sumerges en los abismos de mi universo.
Ya somos uno,
ya somos nuestros…
Así será,
mientras existan
las estrellas y la luna
en el cielo.

Viviana Lizana Urbina

Entre tú y yo, hay un no sé qué

En el silencio me encuentro con mis ecos, ésos que me instan a ver la luz tenue en las sombras…

Me llaman a saciar mis ausencias con el titilar de las estrellas, en cada una de ellas está el brillo de tu sonrisa…
Recorro mis laberintos,
que son múltiples caminos,
en ellos me pierdo
si el silencio se apaga.
Sí, es que la calma
es la mejor brújula
para reconocer mis rincones,
pues con sólo palpar mis paredes
sé bien dónde es
que el sol me espera…
En ese punto
es donde está mi horizonte, sobre su regazo estás tú con los brazos extendidos, los que surcarán mi cintura mientras endulzas tus labios en la miel que te entrego…
Es tanto lo que he descubierto
al estar sola conmigo, lo más importante de todo es que entre tú y yo, hay un no sé qué, que unió nuestros destinos.
Le podrán llamar embrujo, magia, suerte…
Yo en cambio sé que es un amor profundo que surgió en mis inquietos abismos.

Viviana Lizana Urbina

Alma quebrada

alma quebrada
Participación de hoy en El poder de las letras

Escuchando una canción antigua, de esas que sonaban en la radio cuando niña, la que recuerdo, tarareaba siempre. Me gustaba su melodía, pero nunca le tomé el peso a sus palabras.
Pero hoy, fue distinto, me hizo pensar que si a mí me tocara vivir una experiencia similar, seguro que se me quebraría el alma…
La canción es “Celos”,  la cantaba una artista mexicana, Daniela Romo.
De estas letras y poniéndome en zapatos ajenos, salieron estas palabras…

Alma quebrada

Quebrando el silencio
ante esta noche
cargada de estrellas
donde tus ojos son los luceros
que titilan en mi garganta,
en la lúgubre oscuridad
de mi bóveda nocturna
se retuercen las inquietudes
de saberte extasiado
en  caminos ajenos.
No te pierdas entre las mieles
que se ofrecen en tus noches,
no te tienten las vertientes
en tu oscuridad desierta.
Hay arenas movedizas
en los costados de mi alma…
La zozobra me aniquila
me araña las entrañas…
Aunque incitantes pieles perfumadas
se te entreguen en bandeja de plata,
si  me amas,
déjala sobre la mesa,
espera a que sean mis caricias
las que enciendan
tus noches apagadas.

Viviana Lizana Urbina

 

En ti


Acumulo caricias 

sobre tus mejillas, 

me bebo tu sonrisa 

con mi mirada, 

me sumerjo en el brillo 

de tus ojos, 

recorro, de  una en una,

tus emociones 

y me desarmas…

Me inundaste de tu ser, 

desde el primer instante, 

sacaste las esquirlas 

de mi alma.

Ahora, 

soy tan tuya, 

que me abandono en ti

y al fin 

estoy completa…

Viviana Lizana Urbina

La profundidad de nuestro amor


Necesito que me arrebates 

el aliento con tus besos,

que ares mis desiertos 

con la yema de tus dedos… 

Que el rocío de tus ojos

humedezca mis caminos.
Allana cada milímetro 

de mí con tu deseo, 

agita mis instintos 

con tu presencia,

así me hundiré 

entre tus labios, 

te quitaré las ansias de encontrarme, 

me haré néctar 

en la cuna de tu boca, 

para que bebas 

hasta mi última gota,

incrementaré el caudal 

de tu lascivia 

para que entres 

a lo más profundo 

de mis ideas, 

serán tuyos cada uno 

de mis agitados latidos, 

mis suspiros tendrán eco 

en tu piel sudorosa, 

la que secaré con mi cálido aliento.

Con mis manos dejaré

huellas en tu espalda, 

al aferrarme a ella 

mientras nos unimos 

en el misterio más exquisito

del que sólo quedará 

el aroma a amor intenso,

impregnado en la desnudez

de nuestras almas, 

porque amarnos 

es más profundo 

que el deseo.

Viviana Lizana Urbina

Tú, que siempre has estado ahí


Miro cada parte mía,
me recorro lentamente,
me detengo en aquellos momentos
que me hicieron estallar de dicha…
Cuántos juegos de niña, cúantos paseos en bicicleta, aquellas tardes en un patio de hojas y tierra…
Cuántos amaneceres de fríos, de ésos que calaban hasta los huesos o ese caminar interminable con los tobillos hundidos en aquel chocolate de tierra…
Cúantas veces miré sus ojos al caer la tarde, cuántas veces le dibujé su sonrisa en las nubes y lo besé en el aire…
Así, tantos claros de luna que inspiraron mis sueños, de ésos que él llega a mí y me desnuda el alma con sus besos…
Y tú, siempre has estado ahí…
Cielo, testigo silente
de todo cuanto he sentido y he vivido…
Quiero más instantes en tu ocaso, en él escribir letras en racimos para esculpir versos de mis sueños y enviárselos a mi amor en mis suspiros.
Viviana Lizana Urbina