Pasos impacientes


A sólo pasos impacientes
del misterio del amor…
A breves suspiros
de respirar en tu sonrisa…
A pocos instantes
de vivir un futuro
que será, en el acto,
parte del pasado,
que dejará dibujada
en tu piel y en la mía
las miradas encendidas, mientras que surcará
en nuestro ser la tierra
donde germinará la dicha
de este inmenso amor.

Viviana Lizana Urbina

Tarde plateada


Oculto en la tarde plateada, entre cristales fríos
y cantares del viento,
entre las hojas caídas
y troncos cansados,
a merced de la lluvia,
me dejaste olvidada
a la vera de la nada…
Aturdida,
por una ráfaga de recuerdos, se diluye tu imagen
en cada gota de agua…
Ya agotado, se acostó el día
a la vez que de mis pupilas rodaron las gotas con tu presencia esquiva…
De repente irrumpe un trueno de la noche, me despierta a la vida, todo fue sólo una pesadilla…
Tú, acaricias mi cabello, mientras entre tus brazos, continúo durmiendo.

Viviana Lizana Urbina

Un amanecer

Te veo aquí sumido en tus sueños, abrazado al calor de tu misterio.
Me acerco muy lentamente a tu cabello, inhalo el perfume de tus memorias, me invade el deseo de despertarte, mis labios temblorosos buscan tu boca…
Me detengo, no deseo inquietarte…
Me pierdo de las ansias de estrecharte…
Vida mía, abre tus ojos…
Siente el fuego que deseo entregarte.
Deseo tus besos, tus caricias, tu aliento, tu piel…
Tengo hambre de ti, quiero amarte, reflejarme en tus ojos mientras te digo cuánto te amo…
Así es mi despertar, sedienta de ti.

Viviana Lizana Urbina

Fragilidad del tiempo

 

quiebre
Enlace a participación en El poder de las letras

En el frágil hueco de un instante,
abrióse un día la quimera olvidada,
aquella que guardó por siglos
los ojos del ayer.
Vertiginoso es el tiempo
que enmudece a cada momento,
arrancarle una milésima
parece imposible,
pero en el milagroso quiebre
traspasó el pasado,
atándose con fiereza
a los bordes de mi sostén.
¡Brújula esquiva!
Diste dirección errada,
perdida la brecha,
se cerró el portal.
Y ahora derramadas
cascadas en el vientre,
sollozan las desesperanzas
de unos pasos más.
De vuelta a los siglos muertos
se marcha la aurora,
se entierran los colores de un amanecer.
Perdida en la línea partida del cielo,
hoy sucumbo al adiós,
no volverá a aparecer.
Impotencia en letras,
tristeza de vida,
ilusiones ahogadas
en el silencio mortuorio
del eco de un corazón.

Viviana Lizana Urbina

Abrazo a mis soledades amadas

Al fin es el día de estar conmigo, sólo envuelta en lo que siento…
Ya deseaba descalzar mis pasos, sentir el frío roce en mis pies…
Es que la frialdad de una mañana acariciando mi tibieza despierta las añoranzas y la sensibilidad de mi piel…
La sensación de reencontrarme sin presiones, sin el acoso de lo trivial, siendo libre de la mirada tortuosa, es extraordinaria…
Hoy, me entrego el abrazo mío a mis soledades amadas, ésas que oculto para que no sean invadidas por las horas de otros, ésas que me entregan mi esencia pura sin oscuridades ajenas.
Al fin estoy aquí, así, con mi café cargado, endulzado con mis labios y mis letras, con la idea de extender mi soledad, al menos en ellas…

Viviana Lizana Urbina

Fuego en letras

Ven, acércate…
Deja que nuestras miradas se enciendan, deja que el calor de la piel
haga que nuestros cuerpos se adhieran…
Cuando ya las ganas
sean locas de tanto deseo…
Posa tus labios en los míos
y comencemos a desatar
la lujuria del momento…
Ven y no pensemos…
Sólo seamos leña y fuego…
¿Acaso no lo has pensado?
¿No me imaginas a milímetros de ti?
¿No has deseado respirar
el perfume de mi cabello?
Cuando yo te pienso,
así te aproximo,
huelo tu piel
y se me erizan los sentidos
hasta perderme entre mis húmedos deseos…
No lo pienses más y ven…
Aquí te espero…
Continúa mi delirio…

Viviana Lizana Urbina

Enredada


Busco el cobijo de las letras,
necesito el abrazo
del sentir sutil de la poesía…
Ahogaré en ella
toda melancolía
que ha crecido a raudales
aquí en este punto de mi existencia…
Estoy enredada en la madeja
de sombras y letras.
Me ahoga la bruma fría de la noche
Urgo en el escondrijo de mis inquietudes,
ellas siempre silentes,
hoy desesperadas,
razguñan mi sentir…
Y aquí estoy,
tratando de descifrarme…
Me encuentro escrita en jeroglifos,
que no he logrado entender.
¿Será que nunca supe quién era?

Viviana Lizana Urbina