Cerrado por tiempo indefinido

Estimados lectores:

Si hay algo que me gusta es escribir, pero dado a que deseo tomar un tiempo de receso para poder disfrutar de un descanso, dejaré de publicar por un tiempo.

Agradezco a todos ustedes por leerme y por dejar su huella en los comentarios.

¡Vivan y sean felices!

Viviana Lizana Urbina

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En esta tarde calma

Me llenaré de lo importante,
de aquello que embellece y no es apreciado.
De lo que pasa desapercibido pero está ahí delante de mis ojos.
Me atragantaré con el aire limpio de este atardecer…
Necesito de esta vida que me vive, me aprovecharé de ella para acariciarme.
Me quedaré con la palabra oportuna y salvadora
esa que me reconcilia
con mis infiernos,
la que calmó a tiempo mi tempestad.
Miraré a través de aquellas ventanas cristalinas, esas que me mostraron nuevos paisajes, las que iluminaron mi pozo abismante.
En esta casi penumbra que me abraza, siento la tibieza del mañana…
¿Será que la vida es caprichosa?
¿O sólo es que mis fuerzas sucumbieron?
La vida es un cúmulo de incógnitas;
la sorpresa es la reina
y vivir es un bello misterio.

Viviana Lizana Urbina

Con un nudo en la garganta

Deslizo mis lágrimas sobre el teclado

La falta de aire me oprime el corazón.

Me arden las entrañas, oigo tu voz en mis recuerdos mecida por la melodía Love song in Winter de Richard Clayderman,  me dejo llevar entre las nota  y los sollozos no se contienen.

¡Ay! ¡cuánto dolor se ha desatado ahora!

El nudo en mi garganta se hace insoportable…

¿Por qué te amo tanto?

Es la hora en que me reflejé hasta ayer en tus ojos, te abrazaba con mis palabras y me besabas con el viento.

Hoy te has quedado en el encierro de tu alma.

La puerta del desamor me recibió.

Fue tan fácil decirme adiós, sin un mínimo de resistencia.

Tan sabio te creí que pensé que sabrías que cuando una dama dice no, es porque desde el alma dice sí.

Ya basta de revolcarme en el dolor, esto es vivir y vivir se debe hacer feliz. Seamos felices en el nuevo caminar.

 

Viviana Lizana Urbina

Fragilidad de la existencia

 

Foto
Imagen propia

Enlace a Página de Escritores

La fragilidad de la existencia se manifiesta en el momento menos esperado.
Cuando se marcha por el sendero que hemos elegido todo puede cambiar en un instante, basta con que se levante un fuerte viento y revuelva las cartas que has tirado o dicho de otra forma, ir recién peinada y se te mueve un mechón del cabello o caer en medio de un charco en un día soleado. Hay tantas formas de alterar el orden de las cosas pero lo que más nos afecta es cuando te sientes seguro de quienes están contigo y en un abrir y cerrar de ojos se devela una verdad totalmente opuesta. Se rompe el disfraz con antifaz incluido y todo cambia. Te han clavado un puñal y lo quitan de sopetón y en ese acto te desgarran por dentro dejando una herida que crees no sanará.
Es ahí cuando no sabes si te duele el alma o el corazón, pues sientes que se te quema el pecho y la angustia te sube hasta la garganta pero como sientes tan profunda la tristeza, te quedas mudo, impávido. Claro que eso dura un corto lapso de tiempo, pues ahí te transformas en una bomba de tiempo y ojalá que todos se aparten pues esa explosión será expansiva y ultra destructiva. Pero lo peor de todo es que quien más perjudicado saldrá 
al momento de la batahola, será uno mismo, pues en cuanto decidas que es hora, explotarás en millones de pedazos junto a ella.
Así quedas destruido, desmoronado, hasta que de tanto dolor te paras y te miras en tu espejo y ves que aún vives, aún respiras, todo cuanto eres y has construido está ahí detrás de la figura de mal aspecto.
Es en ese momento en que viene la decisión más importante, o te quedas tirado lamentándote, lamiéndote las heridas o vas y te aseas, dejas que el agua corra desde tu cabeza hasta tus pies y se lleve el pesar. Te miras nuevamente en el espejo te arreglas y sales en busca de tu nuevo camino.
En la vida vivimos muchos ciclos y cada uno de ellos deja aprendizaje, experiencias y recuerdos, de los cuales conservaremos los buenos y los otros los dejaremos allí en el lugar de la explosión.
Tantas palabras para llegar a lo importante: es tiempo de recomenzar.

Viviana Lizana Urbina

The end

Rota la imagen de un destello.
Oscuro presagio de lo que ha de suceder.
Enturbian las nebulosas la magia en el alma, se secan las flores que nacieron por ti.
Luces de advertencia se disparan cautelosas es tiempo de cerrar y no dejar que maltreches mi corazón.
Honradez, sinceridad, lealtad van de la mano; las mentiras quebrajaron la actuación.
Me aproveché de los minutos compartidos, sólo fui lo que yo quise ser.
Hoy decido que se acaba y me quedo libre disfrutando de lo que sí deseo para mí.
Tú perdiste tu lugar en mi espectáculo.
Se cierra el telón, se acaba la función.

Viviana Lizana Urbina

A mi Laura


Mi pequeña ojos cristalinos,
risas en el alma;
abrazos infinitos de dulces
y salados.
Eres alma y caminante,
semilla y árbol grande
tienes besos en tus manos
y espinas en tu corazón de acero.
Vida entre tus ojos, cielo entre tus dedos,
lluvia de tus labios cuando fluyen tus misterios…
Sondeas las auroras, acompañas los desvelos,
dime hija de mis ojos a qué temes, absorveré tus miedos.
Viaja con las horas,
traspasa las nebulosas que empañan tu horizonte,
yo seguiré siendo tu sombra, nunca has de estar sola.
Mi fuerte y dulce Laura,
llena tu mirada de caminos, síguelos segura,
el mundo está ahí para vivirlo.
Niña de mi vida en mi alma, versos infinitos,
letras encriptadas en los segundos de mis huesos.
Quince diecisietes,
con chispas de alegría,
borbotones de ilusiones y esperanzas,
un día repleto de destellos
te regalan tus hermanas.

Tu Mami te ama

Viviana Lizana Urbina

Tus sueños en mí


En el vértice preciso
de esta noche
en mis brazos cobijé
tu sueño en mis ojos,
aferrada a tus latidos
más profundos,
te acompañé en tu viaje
hacia la luna.
Fueron raudos
los minutos de este instante
y me quedé en los pliegues
de tu noche
recostada en la almohada
de tu nombre.
Ya de vuelta de ese viaje
al submundo de tus sueños, me convenzo que a cada instante
es más profundo
el amor que te profeso.

Viviana Lizana Urbina