Sé que en el universo oculto y lejano de tus ojos,
he visto al viento jugueteando con tu pelo
más allá de la frontera imaginaria de un poema,
en la cual, yo sé que tú te encuentras,
en ese confín, en el cual tus letras
se hacen versos preñados de ternura,
y ese es el candil de tus noches sin luz… (Leo)

En la vida que se extiende
en el torrente
de mi inmerso mundo,
fluye el sentir enamorado,
inundando cada espacio
con la sonrisa
de unos ojos hechiceros
que cautivaron los versos
de poesías
que quedan aún por escribir… (V)

Siempre recordaré esos ojos hechiceros
los cuales miraban sentados hacia el este,
gabardina negra,
figura delgada,
rostro de belleza inmaculada.
Nunca olvidaré esa mirada,
niña de mis tardes soleadas,
flor de los jardines sombríos,
alegría, que en su húmedo rocío,
me dejo preso a sus labios, ahora míos… (Leo)

Desde el instante aquél,
tatuado quedó
el brillo de esos ojos,
que arroparon los míos,
con la tibieza de aquella tarde,
envolviendo los suspiros con ternura,
acariciando las otroras soledades,
despojando los silencios
de tristezas,
haciendo de mi caminar,
un andar con momentos
de magia
y respirando sólo amor…(V)


Pueden estar lejanos, ausentes…
Quizá aparezca de improviso

esa mirada sin palabras,
esas mil palabras en una mirada,
siempre estará en mi mente
el brillo de esos hechiceros ojos,
el reflejo del amor
en tu mirada… (Leo)

Así se tejen letras
de dos plumas soñadoras,
unidas sólo por el amor
a historias hechas poesía
en las horas inundadas de inquietudes,
donde los silencios titilantes
se rompen sólo por los gritos del alma
en la tristeza, las nostalgias y en el amor…(V)

Leo Sopranos
Viviana Lizana Urbina