Terciopelo negro

Alineada está la noche con mis faltas

Extendida sobre el terciopelo negro de melancolía

Silenciosa azota como ventisca,

 la ausencia impertinente 

de la piel tibia…

Gélidas pupilas lloran granizos

Rasguñan al resbalar en las pendientes

Corroe el desgano y la incertidumbre…

Qué difícil es gobernar las inquietudes 

que se pasean tan dueñas 

de la oscuridad 

sin dejar una mínima luz…

Se apagan ilusiones de un fin de día,

El frío se clavó en mi pecho, 

Mis latidos ya no gritan, se quedan en silencio.

Esperanzas surgen, pues mañana,

nuevamente saldrá el sol.

Viviana Lizana Urbina

¿Destino o casualidad?


No cuestiono el por qué de cada situación de la vida…
En cada instante que se respira, existe la posibilidad de sorprenderte.
Al abrir los ojos en la mañana, programamos la generalidad de nuestro día, la cotidianeidad se va desarrollando con normalidad, pero cada segundo es algo nuevo, por ende, en cada milésima de tiempo hay miles de posibilidades de que la casualidad o el destino obren en nuestra existencia…
Imagina que tropiezas en la calle con una mirada que te arrebata el habla y se puede convertir en el amor de tu vida, o te reencuentras con alguien que pensabas ya no existía.
Estos acontecimientos fortuitos están ahí, esperando por nosotros.
Es por este motivo que, en cuanto despertamos cada día debemos pensar positivamente, poner las mejores energías y disponer nuestro ánimo a dar cabida a la novedad de cada respiro.
Por lo tanto, aunque nos toquen situaciones difíciles, debemos pensar que en cada paso dado a voluntad, existe el destino marcado el cual puede ser adornado con un toque de sorpresa, la cual siempre marcará la diferencia, tendremos un antes y un después de…
Ahora, busquemos sonreír y ser agradecido por la gran oportunidad de vivir.

Viviana Lizana Urbina

Divagando…

 

 

 Resultado de imagen para mujer en el columpioNo hay un mundo 
donde desee apartarme 
sin llevar a mi alma conmigo...
 Y cómo alejarme de ella 
si ya es una con el amor que sostengo...
 Ni en mis instantes más amargos 
puedo pretender oscurecer el día, 
pues quitaría el brillo 
de sus bellas pupilas...
 ¿Existirán caminos rectos 
que sorteen los pantanos de la desesperanza?
 Cogeré cualquiera que grabe, 
una a una, mis huellas, 
así si por esas casualidades del destino 
me hago nada, 
dejaré el sendero marcado, 
para que quien vaya detrás 
no deje sepultada sus mañanas en el fango.
 Así divago en la penumbra 
de la ventana dormida 
y sin darme cuenta 
he roto la cripta de mis emociones 
y se lanzan en gotas por los fríos cristales...
 Aunque se ha nublado la noche, 
todo está más iluminado, 
es la alegría encendida de las ilusiones 
que descansan entre mis dedos 
deformes y cansados.
 No quiero sueños hermosos, 
no deseo un amor 
para vivirlo tras el infinito, 
sólo deseo dormirme con el beso 
de quien habita mi alma, 
dibujado en mis labios.



Viviana Lizana Urbina

Pinceladas de amor


En un cuaderno de hojas cuadriculadas, que adornaste con tu amor puro e inmenso, he de dibujar nuevas historias vivas,
pintaré el cielo rosa con el rubor de tus mejillas,
edificaré un castillo con tu ternura hecha besos y caricias, bosquejaré en los muros un paraíso, colgaré en las ventanas arcoiris de tus ojos, para que hagas realidad todos tus deseos.
Cuando la lluvia golpee en los cristales, te cobijaré en mis brazos y entonaré en tu oído canciones de arrullo. Antes que cierres tus ojos, nos subiremos a un pegaso, volaremos juntas hasta tus sueños y nos dormiremos después en el regazo de la luna.

Dedicado a mis tesoros.

Viviana Lizana Urbina

Poeta


No te desvanezcas en el aire,
sigue siendo verso vivo
de historias, vivencias
o fantasías…
Deja que tu esencia
se deslice por tus caminos
y se derrame en agua
para hacer florecer
los desiertos y los abismos…
Que nadie apague
la voz de tu pluma,
no la de tu mano,
sino la que habita
tu alma de escritor sensible de sentires .
Regala a la vida
tu mundo interno,
jamás dejes de ser
letra y poesía.

Viviana Lizana Urbina

Abismo en el alma


Bajo un cielo gris,
encontré el refugio en la lluvia,
corrieron las nubes hacia nuevos caminos y me perdí en mi melancolía…
He recorrido mis paredes, dejando al descubierto lo sola que me tengo.
Me he abandonado por vivir de quimeras inalcanzables…
Perdida me tengo y no me atrevo a regresar y reencontrarme…
¿Será que vivo un abismo en mi alma?
Me dediqué a amar con sueños inalcanzables…
¡Ya no más!
Sé cómo desandar sobre mis huellas…
He de llegar al punto de mi pérdida…
Tomaré mi mano y besaré mis heridas, luego volveré a la senda que tracé antes de descuidarme.

Viviana Lizana Urbina