La profundidad de nuestro amor


Necesito que me arrebates 

el aliento con tus besos,

que ares mis desiertos 

con la yema de tus dedos… 

Que el rocío de tus ojos

humedezca mis caminos.
Allana cada milímetro 

de mí con tu deseo, 

agita mis instintos 

con tu presencia,

así me hundiré 

entre tus labios, 

te quitaré las ansias de encontrarme, 

me haré néctar 

en la cuna de tu boca, 

para que bebas 

hasta mi última gota,

incrementaré el caudal 

de tu lascivia 

para que entres 

a lo más profundo 

de mis ideas, 

serán tuyos cada uno 

de mis agitados latidos, 

mis suspiros tendrán eco 

en tu piel sudorosa, 

la que secaré con mi cálido aliento.

Con mis manos dejaré

huellas en tu espalda, 

al aferrarme a ella 

mientras nos unimos 

en el misterio más exquisito

del que sólo quedará 

el aroma a amor intenso,

impregnado en la desnudez

de nuestras almas, 

porque amarnos 

es más profundo 

que el deseo.

Viviana Lizana Urbina

Tú, que siempre has estado ahí


Miro cada parte mía,
me recorro lentamente,
me detengo en aquellos momentos
que me hicieron estallar de dicha…
Cuántos juegos de niña, cúantos paseos en bicicleta, aquellas tardes en un patio de hojas y tierra…
Cuántos amaneceres de fríos, de ésos que calaban hasta los huesos o ese caminar interminable con los tobillos hundidos en aquel chocolate de tierra…
Cúantas veces miré sus ojos al caer la tarde, cuántas veces le dibujé su sonrisa en las nubes y lo besé en el aire…
Así, tantos claros de luna que inspiraron mis sueños, de ésos que él llega a mí y me desnuda el alma con sus besos…
Y tú, siempre has estado ahí…
Cielo, testigo silente
de todo cuanto he sentido y he vivido…
Quiero más instantes en tu ocaso, en él escribir letras en racimos para esculpir versos de mis sueños y enviárselos a mi amor en mis suspiros.
Viviana Lizana Urbina

Mío-tuya


Ámame esta noche en cada gota de lluvia, ámame tantas veces como lo hago yo en cada estrella en noches de luna…
Bésame tantas veces como los granos de arena en la playa, así te besaré yo por cada gramo de sal de los mares…
Acaríciame con la yema de tus dedos, hazlo en cada lugar que tu roces incluso en tu propio cuerpo, así lo hago yo, te acaricio suavemente en los contornos de mi piel donde ansías tatuar tus besos…
Imagino en qué lugar deseas posar tus labios, mis ideas se van erizando de a poco y es que siento tus besos en cada milímetro de mis emociones…
La humedad de los detalles de mi geografía inquieta y extasiada al vivirte, la he perfumado con el aroma dulce de la miel…
Ahora lo sabes, cada vez que la miel entre a tu boca, siénteme tuya, sírvete un poco de mí…
Yo te hago mío a cada instante…

Viviana Lizana Urbina

Hoy no hay poesía

hoy no hay poesía

http://elpoderdelasletras.com/hoy-no-hay-poesia/

 

Cómo descifrar lo que hoy la poesía se niega a decir…

Hoy calla la alondra que bordeaba el río.

Y yo enmudecí con ella y  al pasar arrebató la idea de una historia más para las letras.

¿Qué vio la alondra que escondió su cantar entre los árboles que desnudos le miraban?

Ellos que se liberan de las cargas que dejan los tiempos muertos. Tan suertudos ellos, que quedan limpios de sus partes marchitas.

Tal vez la alondra sintió pesar por no poder desempolvar sus alas, o deseaba ser un ave sin manchas, pero no le es posible…

La alondra, aunque en silencio sigue el cauce del río, va danzando al son de la corriente que despliega el agua que corre sin detenerse para llegar a su destino…

Así hoy  deseo mirar hacia mis abismos por si las letras fluyen como ese torrente cristalino…

No sé por qué vuelve a emerger el silencio de mis entrañas, enmudecida quedo, y mi mirada perdida en ese río quiriendo ver como se adentra en el mar… Pero deseo ver más allá, sí ese horizonte incierto.

Hoy mis letras titubean, inquietas se quedan guardadas, espero ver que vuelvan a ser poesía…

Mi alma está divagando, hoy se siente perdida.

Viviana Lizana Urbina

En el lienzo de este otoño

Encendida está la idea
de un complemento
entre tu ser y el mío, extendida en el lienzo
de este otoño,
cuando el arrebol del cielo cubre mi mirada
y la latencia de tu nombre inquieta los laberintos
de mi ser,
haciendo huecos
para que llegues
a cubrirlos con tus labios…
Sí, con ellos
quiero sentirme completa, dibujada o esculpida
con la humedad de tu dulce tinta…
Así como para que hagas historia en mis hojas trémulas.
Y digo trémulas,
porque tiemblan de la necesidad de sentir
tu autoridad en ellas…
Aquí estoy,
a la espera
envuelta del aroma
de este café
y el mío,
ése que se desprende cuando más te ansío.

Viviana Lizana Urbina.

Amor abandonado en locura


Deseo ser la mirada arrebatadora de tu alma,
te has cosido
a la fina tela
de mis madrugadas,
te has vuelto aire
que se cuela
por mi ventana,
te adentras
en cada ápice
de mis entrañas.
Has hecho pacto
con mis anhelos,
los complaces todos
entre piel y sueños…
Me doblegas
con tus suspiros,
ya deseo que entres
en mi paraíso,
que lo sepas entero,
lo llenes de tu sabiduría
y delirios
al candor de este amor
que sobrepasa razón
abandonado en intensa locura…

Viviana Lizana Urbina

Aire en mi piel


Avanzo despacio, así es lenta mi agonía ante la ardiente sensación de que tu piel se funda con la mía…
Me deslizo suave entre las sombras de tus manos, las seduzco con la intención que se deslicen en la inquietud de mis ensueños.
Tu exhalación es mi inspiración, te hago mío en oxígeno y me llenas en cada expresión de mi ser…
No salgas de ahí, quédate hasta el final de cada suspiro…
Vente en mí, derrámate por mi concavidad mientras crecen las eras entre tu piel y mis manos.

Viviana Lizana Urbina