Mi café y unos cigarrillos

Un café y tus ojos paseándose en antiguas caricias
y el humo del cigarrillo, con
tu sonrisa difuminada,
me bastan para delirar…
Y sin más,
estoy con mi boca apretando los labios,
evocando el sabor de tu boca
cuando se entregan al amor en besos…
La entrada de tu lengua enredándose a la mía, desatando el desenfreno
de este fuego
que sólo enciende con tu calor…
La noche tan lejos aún
y yo aquí,
a la espera con mi café
y unos cigarrillos por encender.
Y contraigo mis labios
y me quedo con el deseo de tus besos.

Viviana Lizana Urbina

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No escribiré versos cargados de ayer – Página de escritores

Mi participación de hoy en

https://elpoderdelasletras.com/no-escribire-versos-cargados-de-ayer/

No escribiré versos cargados de ayer,
ni perfumados de olvido,
ni trato de apagar la memoria de mis ojos, tampoco intento no recodar lo que entró por mis pupilas como bala perdida hasta incrustarse en mi alma quedando allí, hospedándose y adueñándose, poco a poco, de cada segundo.
No escribiré versos envueltos en aromas añejos…
Ni trataré de impregnarme en el olor de esta mañana, pues exudo el olor a deseo…
Deseo de tenerlo y que me tenga,
de delirar entre sus brazos
mientras me sacia esta necesidad
de dibujar en la humedad de su piel mis caricias
y dejar las huellas de mis manos en su espalda mientras se hunde en mis ojos hasta hacer estallar nuestro universo en infinitas estrellas…
No quiero escribir versos cargados del ayer,
pues respiro, siento, lato, deseo y le amo a cada respiro…

Viviana Lizana Urbina

Introspección

Todo podría ser luz si no se nublaran mis ojos con el correr de las horas.
Más claro sería, si esas nubes se disiparan en la concavidad de mi alma.
He caminado despacio en la intemperie de mi mente, entre el frío y el viento…
He buscado en los senderos que ya he recorrido lo que quedó de mí en ese pretérito encerrado en el tiempo.
Y no hablo de lo que ahora soy o se refleja, de mí, en el espejo.
No, quería encontrar lo que logré dibujar, pintar, esculpir, tallar, o al menos, algún bosquejo que haya logrado concretar en un instante de lo que he vivido…
Mis ojos nublados se alzan a este presente y poco ven, pero los cierro y encuentro sin ellos, lo que busco.
Yo, a mí me busco…
No sé por qué me escabullo de mi memoria y me escondo en este repicar incesante que es el latido…
Y siento, siento,
me evado, me hundo,
me sumerjo;
como si me quedara a salvo del universo
al quedarme en mí…
Hoy, no hay eco desde mi abismo, todo está silencioso…
Estoy sólo yo y mis latidos…
No, mentira, estoy yo y este amor que vive en mí.
Para qué hurgar más en esas huellas, gracias a ellas hoy vivo lo que decidí vivir.

Viviana Lizana Urbina

Estás

Me engaña el aire
que conserva tu fragancia, te busco
y sólo mi sombra me acompaña…
Luego me doy cuenta
que lates aquí dentro,
te llevo en cada recodo
y es esa presencia
la que perfuma mi andar.
Estás en mí,
así como yo,
estoy en ti.
Se ha hecho tarde,
nos envuelve el manto oscuro…
Descansa,
duerme aquí en mi pecho,
lo sabes,
es sólo tuyo.

Viviana Lizana Urbina

Atrapada – Página de escritores

Enlace a mi participación de hoy en https://elpoderdelasletras.com/atrapada/

Vivir: respirar llenando mi cuerpo de frío oxígeno,

ver más allá de lo que mis ojos miran,

llegar al detalle preciso que seduce.

Eso quiero,

sentirme seducida, embebida, por un no sé qué

y tocar;

tocar cada línea de eso que atrape mi mirada,

así sentir…

Eso deseo,

sentir con estas manos

que hoy están vacías,

pero llenas de atenciones guardades,

ternura, calor, pasión…

Todo está encerrado en mí;

necesito huir de esta cárcel en que me he convertido…

Entre la sombra y humedad de mis murallas

están mis anhelos…

Sé que debo perforar estas paredes

y escapar de mí.

Tal vez pueda deslizarme

por el ínfimo agujero

por donde se vislumbra

un tímido destello de luz.

Ya no sé si será del sol o la luna,

estoy perdida en el tiempo…

¡Locura,

la locura me atrapó!

Viviana Lizana Urbina

Ya no está, sigo aquí

Memorias de los destellos del iris de sus ojos y hasta del roce mínimo de sus labios…
¡Qué doloroso es el silencio!
La estampida sólo dejó
un reguero de dudas y soledad.
Se desmembró este cuerpo por dentro; rota, roída, mutilada y con el olor nauseabundo de la desdicha impregnado en cada suspiro del fantasmagórico espectro que se asoma proyectado en mi espejo.
Encriptadas huellas son las caricias esparcidas en mi alma. Imborrable el caminar mientras sostenía mis heridas y surcía los harapos que cubrieron mi infierno…
Ahora, el eco de mi abismo ensordece; el vacío paraliza y mis descalzados instantes se hunden en el desierto presente…
La posteridad ya se extravió.
Ya no está, sigo aquí…

Viviana Lizana Urbina

Nuestro café

Los cafés compartidos partieron con esta taza, en la sombra de una fría cárcel a la luz de tus ojos.
Los primeros suspiros fueron entre las letras vaciadas en las páginas añejas de mi antiguo libro.
Hoy, tenemos un nuevo libro escrito entre tus latidos y los míos, intentando despegar de la realidad mortuoria que oprime tu pecho y el mío.
A cada paso hacemos nuestra historia; entre desgarros del alma, cicatrices y nostalgias se pinta un nuevo amanecer con ilusiones bañadas de sueños compartidos, alimentados por la calidez del amor que floreció en aquel otoño, el nuestro.

Viviana Lizana Urbina

Mis fragmentos

Esparcidos los fragmentos de tu memoria.
Aniquilado el soplo que dio fuego a mis entrañas, fenecido el suspiro constante.

Hoy, ya la palabra se ha enterrado en el jardín de la estancia que alberga el silencio sepulcral de tu alma.
Yo aquí, empeñada en romper el misterio que encarcela el sonido que se anidó en mi abismo.
Todo se vuelve nada, la nada es el todo que ronda el fatigado latido de mis ojos…

Viviana Lizana Urbina

Sólo para ti

Si pudieras tomar mis manos entre las tuyas, mientras me apoyo en tu hombro, la dicha se esbosaría en mí sonrisa mientras me balancea tu pecho al son de tus latidos…
Si pudiéramos dejar que el río siga hacia el mar sin tener que salir del calor que nos alberga al sentirnos, no habría espacio para silencios sombríos, días gélidos y eternos, ni noches abrazada a la añoranza de ti.
Podría incluso, sólo caminar en puntillas y verte dormitar al sol o recostado en nuestras sábanas descansando tu mirada…
Y te aseguro, estaría inmensamente feliz.
Por Ahora, la felicidad mantiene congelados mis dedos mientras el amor se derrama en estas letras que son sólo para ti.

Viviana Lizana Urbina

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